Educar para la paz en un contexto de postconflicto armado (Ekirayá Montessori)

Written by Transformandonos

 La Calera (Cundinamarca – Colombia) 3 de mayo de 2018

He tenido la suerte de poder visitar el colegio de Ekirayá Montesori en la zona rural de Bogotá, un centro de unos 200 alumnos desde infantil hasta bachillerato. Me atraía muchísimo por su localización rural en un espacio frondoso y húmedo y porque es una de pocas las experiencias que conocemos que lleva la pedagogía Montessori más allá del taller 2, es decir de los 12 años. No hay que obviar que este centro es posible gracias a una gran inversión económica, no sólo por el coste de los materiales Montessori, que deben importar, sino porque tiene unas infraestructuras increíbles que tienen en cuenta el medio y porque siguen ampliando sus espacios (ya van a por la tercera Casa de niños)

Aunque reconocen la dificultad de aplicar el método en la Secundaria, me encantó como cuidan las necesidades reales de esta etapa através de los espacios (necesidades de reunión, díalogo y trabajo en equipo y pizarras móviles para atender cada dificultad en su momento preciso sin interrumpir el trabajo de los demás).

Pero lo que de verdad me atrajo, es la manera de tratar la educación para la paz en un contexto en el que el tratado de paz todavía está muy reciente. Aunque, por su status social, puede que este alumnado sean de los pocos afortunados en Colombia que no tienen ninguna pérdida entre sus familiares y amigos, el equipo cree necesario atender y poner la realidad sobre la mesa de una situación compleja, como ellos dicen, del país.

María montessori decía:

“Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz. La gente educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra. Cuando eduquemos para cooperar y ser solidarios unos con otros, ese día estaremos educando para la paz”

En este centro se trabaja apartir de la Flor de la paz y se recurre a ella siempre que es necesario, siendo el principio más importante para la convivencia desde la casa de niños (Infantil) hasta taller 4 (Bachillerato).

Partiendo de la conciencia propia, se tiene conciencia por todo el entorno, personal, material y social. Cuidar de mí para cuidar de los/as demás, cuidar del entorno, no lastimarme ni lastimar, y utilizar todo para aprender, crear y crecer son sus principios fundamentales.

Cada conflicto se trabaja en la mesa de la paz, típica de esta pedagogía desde la Casa de niños. En primaria, tiene un gran espacio solo dedicado a este aspecto. Con que alguien diga, en tono calmado, línea amarilla, es suficiente para que todos/as acudan a solucionar el problema. Porque, si esta base emocional no está resuelta, el aprendizaje no pude llegar.

En secundaria y bachillerato además de zonas de conversación que he comentado antes, tienen un ágora multiusos.

Y en cada ambiente podemos encontrar buzones de convivencia donde hacer propuestas de mejora.


Conciencia y ser para un nuevo futuro

Seguimos TransFormándoNos juntos/as

Muchas gracias de todo corazón al rector Andrés Mira, por su tiempo, atención y dedicación.

Cris.

Comments: 2

  1. Hele says:

    Qué de cosas nos vas a tener que contar a la vuelta!!!

    • Transformandonos says:

      Sí, ¡estoy deseando compartirlas!

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