Estimulación temprana viajando

Written by Transformandonos

Ciudad de Guatemala, 22 de mayo de 2018

Antes de nada, en este post no vais a encontrar diferentes ejercicios que hacer con vuestras niñas y niños. Como ya hablamos en este artículo, soy de la opinión de que debemos acompañar cada proceso con la mínima intervención exterior.
Pero durante este viaje he creído entender lo que intenta la estimulación temprana.
En este mes, Vega ha jugado en uno de los areneros más grandes del mundo, el Océano Pacífico y ha descubierto luces y sombras increíbles entre la selva. Ha jugado con móviles sonoros de conchas y piedras, ha escuchado a gente hablándole en muchas lenguas diferentes y ha jugado con niñas y niños de muchas culturas. Ha gateado por suelos con muy diversas texturas y ha encontrado todo tipo de retos psicomotrices de múltiples naturalezas (de hecho su avance en un mes ha sido alucinante). Se ha despertando cada mañana con aromas naturales a cilantro, bosque húmedo, clavo, citronela, tortillas de maíz y mar. Y ha probado frutas maravillosas de las que soy incapaz de recordar todos los nombres. Vamos, que ha tenido contacto con todos los estímulos sensoriales que puedo imaginar.
Lo que ocurre es que en el día día muchas veces estamos metidas/os en nuestro hogar, un hogar hecho por y para las personas adultas y los/as bebés se sienten limitados/as en este contexto. Entonces sentimos la necesidad de que tenemos que ayudarles en su desarrollo y aquí aparece la estimulación temprana.
En La Universidad San Carlos de Guatemala, un profesor, con toda su buena intención, nos regaló un libro de estimulación temprana porque veía que yo no cogía a Vega de las manitas para ayudarle a caminar y me explicó varios ejercicios que debía hacerle en los pies para activarle en sus movimientos. Se lo agradecí de todo corazón, porque sé de las buenas intenciones de su obsequio, pero no, no estimularé a mi bebé porque confío plenamente en sus capacidades y porque Vega me recuerda día a día la grandeza del ser humano. Una vez más siento que sólo debo respetarle, acompañarle en el proceso de la infancia y simplemente dejarle VIVIR.

Sé que tener todas estas oportunidades de vivir experiencias no es algo que tengamos al alcance en nuestro día a día (o sí), pero pienso de verdad que, con muy poquito, podemos generar espacios de respeto ricos en oportunidades de aprendizaje y desarrollo, tanto en casa como fuera, que acompañen de manera respetuosa a nuestras/os hijas e hijos. Solo precisan de nuestra mirada atenta y amorosa para descubrirlos.

Si os resulta complicado, aquí estoy para acompañaros en este maravilloso proceso.

Seguimos TransFormándoNos Juntas/os

Cris.

Comments: 4

  1. Susana says:

    Que maravilla Cris.
    Besos viajantes para la familia.

    • Transformandonos says:

      Gracias Su.

  2. J. Arevalo says:

    Que grande eres!
    Que os vaya todo genial alli y en la vuelta.

    • Transformandonos says:

      ¡Gracias, Javi!

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