APRENDIZAJE AUTÓNOMO ¿ES POSIBLE?

Written by Transformandonos

Cuando hablo de aprendizaje me refiero a ese acto creativo que viene movido por una necesidad interior de saber, conocer, comprender, descubrir… y que está teniendo una relación con algo que yo ya sabía o que de algún modo puedo relacionarlo con algo en mi mente. Por eso, hablar de aprendizaje autónomo siempre me suena a redundancia puesto que solo puede generarse por cada cual. El aprendizaje se realiza de dentro a afuera. Nadie puede aprender por mí. Pero me gusta usar este término porque nos empeñamos una y otra vez en dirigir este aprendizaje pensando que así será más completo y podemos tenerlo bajo nuestro CONTROL. Mi convicción reside en que, hagamos lo que hagamos, lo único que les quedará será lo que realmente conecte con ellos/as, lo que les resuene y sea realmente significativo para nuestros/as peques. El resto se volatilizará antes de terminar la semana. ¿A caso no nos pasa lo mismo a nosotros/as?

¿Por qué apostar por este tipo de educación?

La lista podría ser interminable pero algunas de las premisas que me hacen estar convencida de que este es el camino que elijo en cuanto a la educación de mi hija son:

  1. Consiguen ser personas más autónomas.
  2. Tomar decisiones desde su primera infancia forja una experiencia que les ayudará en edades donde las decisiones serán más complejas.
  3. Su autoestima aumenta porque son tratadas con respeto y tenidos/as en cuenta.
  4. Su deriva personal puede hacer que los aprendizajes lleguen donde no podrían hacerlo guiados por un currículum establecido por etapas.
  5. Crecen de manera integral, no solo en contenidos académicos.
  6. Sus fuentes de información son muy diversas por lo que su mapa mental se amplia.
  7. Son conscientes de su proceso de aprendizaje y de cuáles son sus puntos débiles y sus puntos fuertes.
  8. Deben resolver sus propios conflictos y dificultades del día a día por lo que van integrando herramientas realmente útiles para la vida.
  9. Pueden ser y mostrarse tal cual son, de manera auténtica.
  10. Sus aprendizajes no están recluidos a “los tiempos de escuela” sino que aprender en y para la vida.

¿Qué condiciones tenemos que tener en cuenta para que este tipo de aprendizaje sea cada vez más real?

  1. Debemos desprendernos de nuestro papel protagonista como adultos/as que saben y permitir que sus intereses y necesidades comiencen a guiar nuestra acción.
  2. Adquiriremos un nuevo rol de observador, respirando, dando un paso atrás para no robar adquisiciones, escuchando de manera activa, velando por la integridad y autoestima de la infancia.
  3. Les ofreceremos diferentes recursos para que sean ellos/as mismos/as quienes generen sus propios aprendizajes.
  4. Estos recursos atenderán no solo a la adquisición de conocimientos cognitivos sino también al desarrollo a nivel emocional, social, físico y, en muchos casos, espiritual.
  5. Proporcionaremos un ambiente seguro, física y emocionalmente hablando.
  6. Mantendremos al juego y la experimentación como las herramientas generadoras de experiencias de aprendizaje.
  7. De forma paulatina y si se lo permitimos, los niños y niñas irán adquiriendo la responsabilidad y autodisciplina para dirigir su aprendizaje y sus vivencias, enmarcadas en un ambiente con límites y normas claros.
  8. El aprendizaje es entendido como un proceso incesante de toma de decisiones. Es lo que entendemos por educación democrática, en la que el error es una nueva oportunidad para aprender.
  9. Ofreceremos la oportunidad de aprender y desarrollarse según los distintos estilos de aprendizaje y ofreciendo una atención individualizada a cada persona. No hay una única forma de aprender.
  10. Comprender esto en un grupo en el que las edades se mezclan favorece un pensamiento divergente y nos hace ser más flexibles ante la vida, eliminando frustraciones y ejercitándonos para la resolución de problemas de nuestra vida.

¿Y en cuanto al espacio?

Podemos revisar de qué manera el espacio favorece o interfiere en este aprendizaje autónomo.

  1. Todos los materiales y recursos de aprendizaje deben estar a su alcance, para que no necesiten a una persona adulta para cogerlos ni para usarlos.
  2. Cada material se colocará de tal forma que se podrá ordenar fácilmente sin dudas de qué va con qué.
  3. Deben estar ordenados de tal manera que sea fácil para ellos/as saber qué hay y dónde está.
  4. Además su disposición será atractiva e invitará a actuar, a jugar, a pensar.
  5. En la medida de lo posible, los materiales serán manipulativos para que el aprendizaje venga de la propia experiencia.
  6. A ser posible tendrá control del error, es decir, que los niños y niñas podrán saber sin ayuda si lo están haciendo correctamente o no.
  7. El espacio debe ser relajado y libre de expectativas adultas. Si dejamos fluir lo que está por venir seguramente nos sorprenderemos.
  8. Contempla espacios para el trabajo individual y en grupo.
  9. Se eliminarán todas las cosas que puedan ser peligrosas estando al alcance de los niños y niñas o que aunque no lo sean no queramos que las usen sin nuestra supervisión.
  10. No contiene materiales aislados sino que cada uno establece relaciones entre experiencias de aprendizaje.

Sí es difícil, pero no es una utopía. Cada vez son más coles, más profes y más familias las que apuestan por un estilo de aprendizaje autónomo. Y tú ¿te subes al carro?

No olvides que este próximo 19 de enero comenzamos con la segunda edición del Programa Transformando tu Aula en la que te acompañaré durante 8 semanas para que consigas el aula que deseas. Y si vienes con un/a compañero/a ambos tenéis un 20% de descuento.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.